viernes 3 de septiembre de 2010 4:54
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26 de julio de 2010
Tafetán, hebras de torzal o setillo. Conceptos del argot de los profesionales del bordado en oro que para ellas eran hasta ahora desconocidos y con los que ya se sienten familiarizadas hasta el punto de haber creado sus propios trabajos. Un grupo de mujeres de la barriada olivareña de Casablanca acaban de finalizar un curso de bordado en oro impartido en la sede la Asociación de Vecinos Ermita de Casablanca y en el marco del Plan de Desarrollo Local en Zonas Vulnerables de la Diputación de Sevilla.
El curso se ha prolongado durante cuatro meses, desde marzo y hasta el pasado mes de junio, y gracias a él, las nueve participantes han podido aprender los conceptos básicos de tan añosa disciplina y aplicarlos en pequeñas obras de arte tales como cuadros, cojines o minúsculos vestidos en los que han plasmado motivos como pájaros, flores, sus iniciales o minúsculas ramitas. Pero parece con ello no ha sido suficiente, pues, según afirma la monitora del curso y bordadora profesional, Manoli Fuentes, “las alumnas se han quedado con ganas de más”.
Y es que, con sus ganas de aprender, “pese a que se trataba de un curso de iniciación, hemos avanzado mucho más de lo inicialmente previsto”, sostiene orgullosa la monitora. “Aunque a algunas de ellas se le notaba la destreza con la aguja, lo cierto es que todas han mostrado un excelente nivel”.
Las alumnas han aprendido, en primer lugar a montar un bastidor, que les ha servido para marcar los puntos y determinar la dirección de la hoja objeto de bordado. Una vez realizado el dibujo, han continuado bordando sobre la tela elegida los motivos anteriormente diseñados. Para concluir ordenándolos sobre el lienzo de tela cual puzzle.
El taller de bordado en oro era clausurado el pasado viernes 16 de julio por la diputada provincial de Igualdad y Ciudadanía de la Diputación de Sevilla, Trinidad Argota y el alcalde de Olivares, Isidoro Ramos.